UNA CHARLA CON TOD BROWNING

"Ser un loco es divertido, pero de lo que estoy orgulloso es de ser horrible". Lo dice Tod Browning, cuyo fuerte es desconcertar y aterrar a la gente.

Cada vez que un estudio decide hacer una película de horror, lo primero que se escucha por el teléfono es: "Id a buscar a Tod Browning". El autor de “The Road to Mandalay” conoce todos los trucos para horrorizar, manteniendo al mismo tiempo al público entretenido.

Browning afirma tener una biblioteca que contiene casi todas las historias de horror que se han escrito, además de viejos tratados de demonología, vampirismo y brujería. Todo aquello con lo que comercia hunde sus raíces en este material. Conoce la fórmula de extraños venenos, y cómo los nativos de América del Sur reducen las cabezas de sus enemigos, y también los más profundos misterios del vudú en Haití. Sin embargo en su corazón esconde a un cómico, y sus comienzos en el cine fueron en films dirigidos por Mack Sennet.

Esta es la naturaleza del tipo que ha dirigido los extraños destinos del fallecido actor Lon Chaney; quien colocó a Bela Lugosi en la pantalla como Drácula"; quien primero entrevió las posibilidades de Boris Karloff en el cine de terror; y quien hoy por hoy es considerado "el Edgar Allan Poe de la pantalla".

GRADOS DE HORROR

"Las historias de horror se organizan en clases muy definidas", dice Browning. "Por ejemplo, 'Vampires of Prague", mi actual película, está basada en la superstición del vampiro, esa creencia todavía vigente en algunos lugares del mundo que habla de personas no muertas que vagan por la tierra cuando anochece para alimentarse de la sangre de los vivos. La de Bram Stoker es ese tipo de historia. Cuando se nos ocurrió filmarla, los productores recelaron aunque era una historia que ya había sido llevada al teatro. Al final la realicé con Bela Lugosi como actor principal, y desde entonces a Bela se le ha conocido simplemente como ‘Drácula’. Una variante de esta misma idea es la de los zombis, los ‘no-muertos’, sin mente ni voluntad, a los que se hace salir de sus tumbas para trabajar en las cosechas. Es una creencia que encontrarás en Haití y en otros lugares. Otras fórmulas posibles para una película de terror incluyen el mundo de lo oculto, la hechicería, los robots, el uso de 'rayos de la muerte' basados en la electricidad, asesinatos con diversas sustancias químicas, la amenaza de visitantes de otros planetas, freaks botánicos como el hombre come-flores, y hombres convertidos en monstruos al estilo de Frankenstein. Una idea para el mayor de los films de horror podría ser la de un hombre controlando los elementos", piensa Browning.

“EL TRATAMIENTO ES LO IMPORTANTE”

"El tratamiento de un film es más importante que la trama", añade. "Si planteas un horror demasiado realista y detallado la audiencia o se sublevará o se partirá de risa", explica, "debe haber una pizca de fantasía que haga recordar al espectador que después de todo no está viendo una película realista, sino a actores representando una historia. En otros tipos de drama, cuanto más realista mejor. Pero en una historia de horror siempre se ha de tener un recuerdo para lo fantástico, con objeto de evitar ser antipático. A la gente le encanta ser aterrorizada, desconcertada, sorprendida. Siempre que se haga bien"

Por extraño que parezca, muchos de los más espeluznantes cuentos de horror de Edgar Allan Poe no funcionarían como películas, asegura Browning. "Poe a menudo derivaba el horror de sus análisis psicológicos, como en 'La caída de la Casa Usher' o 'Marie Roget'. Pero en la pantalla no se puede mostrar así la psicología. 'Los crímenes de la calle Morgue' son un asunto diferente. Guy de Maupassant escribió uno de sus mejores relatos con ‘El Horla’, que es la narración de puño y letra de un hombre ante sus propios desórdenes mentales, en el proceso de volverse loco. Pero no hay manera de mostrarlo en la pantalla".

EN EL FONDO UN PAYASO DE CIRCO

Cuando se aleja de sus queridos horrores, Browning es un payaso de circo. Le encantan las bromas y tiene una gran colección de historias divertidas. Le gusta ir a fiestas, a las carreras de caballos (nació en Kentucky) y a partidos de fútbol americano. Las ideas para sus tramas se le ocurren cuando está sentado sobre una boca de riego que hay en los estudios. Y su trayectoria personal resulta tan colorida como sus propias historias. Se escapó de su casa para unirse a un circo convirtiéndose pronto en el pregonero de los shows, más tarde en el tipo que vendía los tickets de entrada, después en el payaso de la compañía. Vendía tickets cuando Wallace Beery se unió al show como domador de elefantes.

Esto lo llevó al mundo del vaudeville, en donde él y su mujer llegaron a montar una comedia. Cuando fue a Los Angeles se le ocurrió acercarse a visitar a su amigo Charlie Murray en los viejos estudios Keystone y Murray lo convenció para tomar parte en las comedias que dirigía por entonces. Voraz lector de literatura de misterio, Browning comenzó a enseñar a la gente sus propias ideas para películas y en poco tiempo su carrera estaba en marcha.

"Puedes aterrar al mundo, pero nunca conseguirás aterrar a Hollywood", observa. "Allí se toman como si nada decisiones que helarían la sangre de cualquiera. Pero sea como sea, en mi cabeza hay siempre una nueva historia de horror dispuesta a entrar y tomar asiento, como si fuera la primera".

4 comentarios:

Lorenzo Miró Hernández dijo...

Gran entrada amigo. Nos hace ver el lado humano de este gran tipo que fue Browning. Muy amena.
Saludos!

SUPPORT ANIMAL LIBERATION FRONT dijo...

Siento que sea tan corta, pero me llevó semanas de búsqueda en viejos periódicos norteamericanos dar con una interview a Mr. Freaks... no podía creer que Browning fuese tan elusivo como dicen. Lo más curioso es la fecha: en 1935 estaba a punto de dejarlo todo y recluirse como un monje durante veinte años, había vivido toda la amarga aventura de "Freaks", etc. Nadie lo diría por sus palabras. Saludos

WOLFVILLE dijo...

Documento sensacional!! Una joya absoluta que demuestra que el señor Browning no era tan oscuro como querían hacernos creer. Al menos antes de su etapa depresiva. Increible ver que tenía bastantes conocimientos del mundo del terror literario, al contrario que otros encasillados como James Whale.

Saludos.

SUPPORT ANIMAL LIBERATION FRONT dijo...

Browning podía ser muy retorcido incluso dentro de los parámetros actuales (recuerdo ahora que el Abuelito hablaba en una entrada de uno de sus films más oscuros y salvajes, yo diría que el que más: "West of Zanzíbar"), pero en sus pelis hay también mucho sentido del humor. Seguro que Harry Earles y Lon Chaney también escondían a un cómico. Imagínate al pequeño Kurt Fritz Schneider (a.k.a. "little Hans") en la biblioteca de Browning, allí de pie ojeando sus libros mientras él y Chaney daban cuenta del coñac y discutían las tramas de sus films. ¡Vaya escena! ¡gloriosos años 20!

Un tal Jose Manuel Serrano publicó el año pasado una biografía en español, que se une a la ya clásica de David J. Skal, "Dark Carnival" (Skal es el simpático individuo que se explayaba sobre el rodaje del "Freaks", en su edición DVD). Saludos

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